Vivimos aprendiendo a regularnos: el cuerpo, el deseo, los impulsos. Pero hay algo que permanece. Algo instintivo, apasionado, animal e indomable que aparece cuando dejamos de hacer, por un momento, aquello que se espera de nosotros.
Salvaje nace de ese lugar: de lo que no siempre podemos —ni queremos— ordenar. De esa fuerza que nos mueve a crear, transformar y romper formas conocidas.
En la edición #34 de La Inevitable Varieté, abrimos este territorio para que cada artista encuentre su propia manera de explorarlo.