Somos Los Desobedientes. No venimos a repetir, venimos a romper. Traemos tango, sí. Pero también traemos gesto, luces, pausa, cuerpo y mirada. No le tenemos miedo al drama, ni al color, ni a la incomodidad. Somos la rabia y la ternura del sur. Somos lo que pasa cuando el tango deja de pedir permiso