La Madre, una actriz en decadencia, de vasta y exitosa trayectoria en su juventud, viene a visitar a sus hijas después de pasar siete años sin verlas. En la casa viven Hilda y Aída, la primera está dedicada al cuidado de su hermana menor quien sufre una severa discapacidad que la tiene postrada en una silla ortopédica. Aída ya no puede hablar correctamente, Hilda traduce lo que dice para que la Madre pueda entenderla. Entre memorias, reproches y caricias, la Madre y sus hijas pasarán una jornada desopilante, tal vez la última, en esa casa natal.